El mantenimiento químico de tu piscina se apoya en tres pilares: desinfección, equilibrio del pH y prevención de algas. Mantener estos parámetros en sus valores correctos garantiza un agua segura, transparente y sin malos olores durante toda la temporada.
El cloro sigue siendo el desinfectante más utilizado y eficaz. Las pastillas de cloro tricloro de 250 g son el formato más cómodo para el mantenimiento diario: se colocan en el skimmer o en un difusor flotante y se disuelven progresivamente. El hipoclorito cálcico en polvo o granulado se usa para tratamientos de choque tras tormentas, aperturas de temporada o subidas repentinas de temperatura. El bromo es una alternativa al cloro especialmente recomendada para spas y piscinas climatizadas.
Los reguladores de pH son imprescindibles para que el cloro funcione: el rango óptimo está entre 7,2 y 7,6. Si el pH está por encima de 7,8, el cloro pierde hasta el 80% de su eficacia. Para bajar el pH se usa bisulfato sódico o ácido muriático diluido; para subirlo, bicarbonato o carbonato sódico.
Los alguicidas y floculantes completan el tratamiento. Los alguicidas previenen y eliminan algas verdes, negras y amarillentas. El floculante actúa cuando el agua está turbia: agrupa partículas finas en coágulos que se depositan en el fondo y se aspiran con el limpiafondos. En nuestra tienda encontrarás líneas profesionales de Quimicamp, Aquastar, CTX y otras marcas de referencia.